Todas las mentiras sobre la vacuna de la influenza

Actualizado: 5 de nov de 2019


El Auditorio de Oakland, hospital temporal en la epidemia de influenza de 1918. GETTY

Esta semana ha comenzado la campaña de vacunación contra la influenza, quizá el patito feo de las vacunas. Para entender por qué, empecemos por conocer mejor al virus de la influenza A y su afición por cambiar de look cada temporada. El virus tipo A se caracteriza por lucir unas espículas (pinchitos) sobre su envoltura, como si llevara un sombrero. Imaginemos que el virus comienza la temporada con un sombrero de color azul.

Nosotros, lógicamente, nos vacunaremos frente a ese virus de color azul. El problema es que a medida que avanza el invierno, el virus puede mutar y cambiar su aspecto. Sin avisar, puede cambiar el sombrero de color azul por otro de color rojo. Y como a nosotros nos han vacunado para identificar a un virus con un sombrero azul, si el virus se cambia el sombrero y se lo pone rojo, la vacuna no lo reconocerá y no será eficaz. Por tanto, dependiendo de las mutaciones del virus -o de cómo y cuándo cambie de sombrero- la vacuna será más o menos eficaz. Esta capacidad del virus de la influenza para jugar al despiste lo convierte en objetivo de numerosos mitos. Estos son los más frecuentes y la explicación de por qué no son ciertos:

1. LA VACUNA DE LA INFLUENZA NO ES EFECTIVA

Según un informe europeo realizado en varios países, incluido España, en la campaña pasada la efectividad fue de entre un 32% y un 43%. Teniendo en cuenta que la efectividad de otras vacunas es de casi el 100%, puede parecer poco. Sin embargo, desde el Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III, los expertos apuntan que "los resultados de este informe evidencian que la vacunación sigue siendo la medida preventiva más efectiva contra la influenza".


2. COGER UNA INFLUENZA HOY NO ES PARA TANTO

El año pasado, según los datos del Instituto Carlos III, se detectó casi medio millón de casos leves en atención primaria. Sin embargo, también hubo 35.300 hospitalizaciones, 2.500 admisiones en UCI y, lo más grave, 6.300 defunciones atribuidas a la influenza. ¿Podría ayudar la vacuna? Se calcula que en mayores de 64 años la vacuna antiinfluenza podría prevenir el 40% de las admisiones en UCI y el 38% de las defunciones. Es para pensárselo, ¿no?

3. LA VACUNA DE LA INFLUENZA PUEDE HACER QUE COJAS LA GRIPE

Los virus de la vacuna de la influenza están inactivados, es decir, muertos y bien muertos. Si alguien pilla lainfluenza justo después de haberse vacunado probablemente sea porque en los días previos a la vacunación ya había entrado en contacto con el virus. Se trata de una coincidencia en el tiempo, no de una relación causa-efecto.


3. LA INFLUENZA SE CURA CON ANTIBIÓTICOS

Aunque este mito debería estar más que superado, muchas personas acuden al médico o incluso a la farmacia solicitando antibióticos al menor síntoma. La influenza está causada por un virus y los antibióticos sirven para matar bacterias. No sólo no son efectivos frente a los virus, sino que un mal uso puede hacer que dejen de ser efectivos para las bacterias. Recuerda: los antibióticos necesitan prescripción médica.


4. LAS EMBARAZADAS NO DEBEN VACUNARSE CONTRA A LA INFLUENZA

No es cierto que las mujeres embarazadas no deban vacunarse, sino que además forman parte de uno de los grupos de riesgo. Las mujeres embarazadas deben vacunarse en cualquier trimestre de gestación.


Leer artículo: https://www.elmundo.es/papel/boticaria-garcia/2019/10/26/5db2b08d21efa071788b4613.html